Capítulo 79

La estancia de mis suegros en San Francisco resultó corta pero intensa. Entre todos nos las ingeniamos para ofrecerles una variada muestra de la ciudad, visitaron Alcatraz con mis padres, navegaron por la bahía bajo el Golden Gate con Daniel y su familia, Jane y Dennis les acompañaron al bosque Muir para contemplar sus gigantescas sequoias, Midori y yo les llevamos al Japan Center, a Chinatown e hicimos un obligado recorrido en tranvía, y también fuimos mi suegro, mi padre y yo a ver un partido de los Giants, porque Akira era un forofo del béisbol. En fin, me atrevería a asegurar que la visita fue un éxito sin precedentes.
El día de su partida, Midori y yo les acompañamos al aeropuerto. Nos esforzamos por no aparentarlo, pero estábamos tristes. En el momento del adiós hice una reverencia a Akira y le alargué la mano, él tiró de ella forzando una aproximación y cuando me tuvo lo suficientemente cerca, me abrazó. Yo también le abracé, comprometiéndome a cuidar personalmente el precioso jardín que había dejado en nuestra casa.

Chinako me estrechó con sus manos.

_Bruce-san, mi marido te aprecia más de lo que demuestra _me dijo en un susurro para que él no la escuchara.

_Lo sé _le respondí con igual secreto.

Midori se despidió de ellos bastante afectada y les prometió acompañarme a Tokio en mi siguiente viaje de negocios.