21 de septiembre de 2007

Capítulo 73

Habían pasado dos meses desde el nacimiento de Ken y mi vida volvía muy lentamente a recuperar la estabilidad. Podía dormir unas cuatro horas seguidas cada noche, mis comidas seguían un horario ligeramente menos anárquico, ya me había adaptado al ritmo que Ken nos marcaba, las ojeras instaladas bajo mis ojos como perennes sombras negras se volvían grises, era un as cambiando pañales y dando el biberón, Midori volvía a ser mi mujer, además de la madre de mi hijo, y para colmo de bendiciones y por si mi dicha no era completa, Akira y Chinako amenazaron con venir a conocer a la criatura.