24 de febrero de 2007

Capítulo 43

_No os gusta madrugar _exclamó mi madre desde la sala al verme aparecer en el corredor.

_¿Qué hora es? _pregunté desperezándome.


_Son exactamente las cinco y veintitrés de la tarde _respondió mamá después de consultar su reloj.


_Es por la diferencia horaria _me disculpé_ A mi llegada a Japón pasé una semana despertándome a las dos de la madrugada.


_No importa, habéis hecho bien en descansar. Os hemos guardado la comida _dijo mi madre comprensiva_ ¡Ah! Mark te ha llamado, estáis invitados a su fiesta de Fin de Año.


Midori y yo comimos en la cocina. Jane se sentó junto a nosotros y aprovechamos para hablar. Veía a mi hermana distinta, más madura, ella siempre ha sido muy independiente, la rebelde de la familia, ahora vivía en Los Ángeles y escribía una columna de opinión en un periódico local. No quise preguntarle por su relación con Dennis, en una de sus cartas mamá me comentó que el noviazgo había quedado en suspenso, y a mí me daba la sensación de que la suya era una ruptura definitiva.


_Y ahora contadme, ¿para cuándo vendrán los niños? _Jane dirigió una mirada inquisitiva a Midori, aunque ella, que tomaba las palabras en su sentido literal, no entendió la pregunta y se giró hacia mí pidiéndome ayuda.


_Nos está preguntando que cuándo tendremos un hijo _le interpreté con una sonrisa.


Midori bajó la vista sonriendo y no dijo nada, yo acudí en su auxilio.


_En Japón no se disparan preguntas íntimas a bocajarro _informé a Jane que empezaba a culpabilizarse por su indiscreción.


_Lo lamento _reaccionó rápidamente_ No quería...


_No te preocupes _la dispensé_ De momento no hemos pensado en niños.


_¿Te ha dicho mamá que ha telefoneado Mark? _me preguntó Jane cambiando de tema para subsanar su indiscreción.


_Sí, le llamaré ahora para decirle que iremos después de cenar. ¿Vendrás tú también? _quise conocer los proyectos de mi hermana.


_No, tengo otros planes, además no estoy de humor para fiestas _y se quedó pensativa y triste.