Capítulo 17

Uno de mis compañeros de “keibatsu”, grupo, al que yo había ayudado durante la clase a realizar unos gráficos en el ordenador, quiso mostrarme su gratitud invitándome a un restaurante “americano”. Naturalmente, aplaudí encantado la propuesta, dispuesto a grabar en mi mente el emplazamiento del local y convertirme en cliente asiduo. Para mi sorpresa, el restaurante no ofrecía aspecto de ser americano y mis temores se confirmaron leyendo la carta, que era un raro híbrido de cocina japonesamericana. La hamburguesa de pollo iba acompañada de un bollo de arroz, la hamburguesa “teriyaki” tenía salsa “shoyu”, también había una hamburguesa de “miso”, una pasta hecha de semilla de soja, los “soba dogs”, perritos calientes, estaban rellenos de fideos de soba y las patatas fritas revueltas con algas marinas.

Desde luego Nakamura-san había dado en el clavo, si aquello era un restaurante americano, yo era Batman.